Caso Clínico
Para un estudio en mayor profundidad de la enfermedad, estudiaremos un caso clínico de esta enfermedad ocurrido en la ciudad de A Coruña.
Pablo Ocampo Losada, un adolescente de 17 años, se levantó una mañana de diciembre de 2019 encontrándose "un poco mareado y con dolor de cabeza". Su hermana pequeña, de 14 años tampoco se encontraba bien aquella mañana, por lo que decidieron quedarse en casa. Mientras Pablo estaba duchándose, su hermana escuchó un golpe proveniente del baño, por lo que llamó a su hermano, pero no hubo respuesta. Entonces, procedió a abrir la puerta del baño, solo para encontrar a su hermano desmayado. Más tarde se llegó a la conclusión de que simplemente se había quedado dormido.
Durante enero del 2020 comenzó a sentir más síntomas que se salían de lo normal: decía cosas sin sentido, se quedaba dormido en cualquier sitio, dormía muchísimas horas al día y presentaba alucinaciones y una distorsión de la realidad. Por esto, este mismo mes fue ingresado en el hospital de la ciudad. Las primeras pruebas no dieron resultados concluyentes, por lo que, debido a la desinformación del momento sobre esta nueva enfermedad, lo atribuyeron a uno de los primeros 5 casos de Covid-19 en España; cabe resaltar que este diagnóstico fue refutado un año más tarde. Empezó a mejorar y un mes después pudo salir del hospital, completamente recuperado, pero con una amnesia total en cuanto a su estancia allí.
Pasó la cuarentena y el verano de este mismo año sin ninguna recaída y pudo empezar su último año de Bachillerato sin ninguna complicación. Sin embargo, en la cena de Nochebuena con la familia el 24 de diciembre, volvieron las alucinaciones tras una semana en la que su hipersomnia había sido atribuida por la familia al cansancio generado por el curso. Volvió a ingresar en el hospital, con alucinaciones cada vez más fuertes y con signos de agresividad e hipersexualidad, y esta vez lo internaron en el ala neurológica. Estuvo 2 meses en el hospital sometiéndose a pruebas hasta que finalmente fue diagnosticado con el Síndrome de Klein Levin. Durante este periodo de hospitalización, rompió su móvil y afirmó que la policía "se lo había pinchado" y también que Cristiano Ronaldo era su compañero de habitación.
En un principio no se le adjudicó ninguna medicación, pero su estancia en el hospital y su amnesia posterior lo obligó a repetir curso. El transcurso del resto del 2021 fue normal hasta que, otra vez en invierno, comenzó su hipersomnia y un día que se había quedado con su abuelo en casa decidió que quería salir de casa y cuando el abuelo se negó a dejarle, lo empujó (tirándolo al suelo) y llamó a la policía alegando que estaba secuestrado. Días después de este suceso fue internado en la Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Infanto-juvenil del Hospital Marítimo de Oza durante un mes. Allí comenzó su tratamiento con litio, un tratamiento que utilizan también los bipolares.
Desde su tratamiento con litio no ha vuelto a tener alucinaciones, actividades agresivas o hipersexualidad y sus periodos de hipersomnia están mucho más controlados cuando se presentan, una vez al año, durante un mes en invierno.
Al ser esta una enfermedad rara, ha acudido a centros por toda España para ser sometido a pruebas.
El Klein-Levin ha afectado gravemente a su vida, pues además de haber repetido un curso por la enfermedad, no ha podido presentarse a las pruebas de policía, lo cual era su vocación. Además, debido a la medicación, no puede ingerir alcohol ni sacarse el carné de conducir.

