Primer caso de Kleine Levin
El primer caso diagnosticado, probablemente, correspondió a Brierre de Boismont en 1862; Kleine en 1925 y Levin en 1929, de ahí el nombre del síndrome, publicaron series de casos, en las que algunos pacientes se ajustan a los criterios actuales de la enfermedad. El epónimo fue acuñado por Critchley y Hoffman en 1942. Hasta el 2010 se constataban 239 casos de SKL a nivel mundial, en países de habla hispana se registran ocho reportes en España, tres en Argentina y también los hay en Chile. Aunque no existen estudios poblacionales se considera una enfermedad excepcionalmente rara, estimándose que afecta entre una y cinco personas por millón de habitantes

